Gracias a la iniciativa del Padre Pío Baschirotto, salesiano y un grupo de colaboradores laicos se crea en el año 2002 la Fundación Don Bosco. El antecedente de la Fundación Don Bosco en Ecuador fue la Hospedería Campesina de la Tola, en Quito, que durante 28 años brindó acogida, ayuda y estímulo a miles de campesinos e indígenas pobres que, migrantes del campo a la ciudad en busca de trabajo, no disponían de un techo en qué guarecerse ni de la mínima posibilidad de atender sus elementales necesidades de supervivencia.
Los proyectos de la Fundación Don Bosco han beneficiado a mas de 10.000 personas, tanto en barrios urbano-marginales de Quito y comunidades indígenas principalmente de la provincia de Tungurahua.